Javier Moya Rufino / Aracena.
La Divina Pastora procesionó el pasado domingo por las calles de Aracena en compañía de numerosos hermanos y devotos a esta imagen perteneciente a la Hermandad de Gloria de la Divina Pastora de las Almas. El momento más esperado se da en la esquina de la calle Barberos con la conocida como petalada, ya que desde un balcón se arrojan pétalos de flores cogidas durante la semana por vecinos de la localidad. Además en este momento el cura párroco Longinos Abengózar Muñoz sube hacia la imagen para quitarle el sombrero a la Pastora. También pasó por la calle Blas Infante, Avenida de la Constitución, Plaza Marqués de Aracena y finalmente la entrada en la calle Mesones.
Previamente a la procesión se celebró la Función Principal de Instituto donde los hermanos realizan la protestación de fe. Y durante tres días la hermandad desarrolló un triduo en la Iglesia de El Carmen, sede canónica, a cargo del director espiritual Longinos Abengózar tanto en honor de la Pastora como de su Divino Pastorcito.
Igualmente, ha tenido lugar durante el viernes el devoto besapié a esta imagen de gloria y la finalización de la misa el cabildo ordinario de hermanos. Todos los cultos y actos han estado acompañados por el Coro Romero Amigos de la Virgen de la localidad aracenense.
La Divina Pastora procesionó el pasado domingo por las calles de Aracena en compañía de numerosos hermanos y devotos a esta imagen perteneciente a la Hermandad de Gloria de la Divina Pastora de las Almas. El momento más esperado se da en la esquina de la calle Barberos con la conocida como petalada, ya que desde un balcón se arrojan pétalos de flores cogidas durante la semana por vecinos de la localidad. Además en este momento el cura párroco Longinos Abengózar Muñoz sube hacia la imagen para quitarle el sombrero a la Pastora. También pasó por la calle Blas Infante, Avenida de la Constitución, Plaza Marqués de Aracena y finalmente la entrada en la calle Mesones.
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